En 1998, Ericsson, IBM, Intel, Toshiba y Nokia se unieron para fundar el Bluetooth Special Interest Group (SIG) con el objetivo de definir y desarrollar una nueva tecnología inalámbrica de corto alcance que permitiera a los dispositivos intercambiar datos sin interrupciones. En la actualidad, el Bluetooth SIG cuenta con más de 35 000 empresas afiliadas y la tecnología se utiliza para conectar todo tipo de dispositivos, desde auriculares hasta sensores de actividad física.
Esa innovación se produjo porque un grupo del sector identificó un ámbito con potencial para la innovación: una conexión inalámbrica de datos de corto alcance que sustituyera a una gama cada vez más amplia de conexiones por cable. Acabaron definiendo un estándar del sector que permitió una rápida innovación. El resultado: millones de dispositivos se conectan sin problemas cada día.
Es un magnífico ejemplo de cómo las normas pueden impulsar la innovación.
Creo que necesitamos un «momento Bluetooth» en nuestro sector: una unión de los principales actores para definir los estándares de la próxima generación de hardware para semáforos. Al igual que las empresas que impulsaron Bluetooth crearon una alternativa mejor al enredo de cables que se extendía para conectar dispositivos, nosotros nos enfrentamos a un reto diferente.
Hoy en día, partimos de la premisa de que los equipos de la caja de semáforos probablemente realizarán unas cuantas funciones bien definidas durante unos 25 años antes de ser sustituidos. El potencial de innovación es limitado. Podemos añadir nuevos dispositivos dentro de la caja, pero tenemos que trabajar con lo que ya hay.
Esto limita el ritmo de la innovación. Sin embargo, la forma en que gestionamos el tráfico se está convirtiendo en un elemento clave a la hora de abordar algunos de los mayores retos políticos a los que se enfrentan los gobiernos. Hace una generación, la gestión del tráfico se centraba en facilitar la circulación de más vehículos. Hoy en día, está estrechamente relacionada con la lucha contra el cambio climático y con el esfuerzo por hacer que las ciudades sean más habitables. En el futuro, sin duda formaremos parte de la solución para gestionar calles muy diversas en las que conviven desde vehículos totalmente autónomos hasta niños pequeños en bicicleta. El ritmo actual de innovación no está a la altura de esta tarea.
Voy a intervenir en el próximo evento ITS America 2021, que tendrá lugar el 8 de diciembre a las 14:00 h, para presentar«Una visión para cruces más ecológicos y seguros». Explicaré por qué creo que las normas y la innovación son fundamentales para que nuestro sector pueda implantar novedades con mayor rapidez y responder mejor a las necesidades cambiantes de las ciudades y los pueblos. ¡Espero veros allí!