Los problemas de tráfico actuales requieren soluciones modernas
El uso de tecnología obsoleta, como los bucles enterrados, limita la capacidad de diferenciar entre los distintos usuarios de la vía pública: vehículos, ciclistas y peatones. Esta limitación genera puntos ciegos en los datos y riesgos de seguridad en las calles. Sin una solución de detección moderna y multimodal, las autoridades de tráfico se enfrentan a las siguientes dificultades:
- • Hardware poco fiable: hasta un 40 % de los bucles fallan debido a daños en el pavimento, lo que provoca llamadas «fantasma» y una sincronización ineficaz de los semáforos.
- • Seguridad reactiva: Basarse en los informes de accidentes supone reaccionar con años de retraso ante accidentes que se podrían haber evitado.
- • Sistemas aislados: La mayoría de las agencias se ven lastradas por soluciones dispares, lo que les obliga a adquirir nuevo hardware cada vez que surge un nuevo reto.